Para cuando veáis aparecer en casa a la rabieta
Fue un cuento para tratar de explicarles que cuando nos peleamos no somos nosotros los que lo hacemos, sino una especie de bicho que hace y deshace por nosotros, que todos lo tenemos y que ha todos nos sale, pero hay que amaestrarla.
Yo les conté que mi rabieta la llevo guardada en el bolso, contadles; ¿dónde guardáis la vuestra?
Yo la mía la guardo donde puedo, según la ocasión...pero Raúl dice que cuando aparezca la suya la mandará a la cima del Everest para que allí se congele.
ResponderEliminarNo lo consigue fácil...debe de ser que el Everest está muy alto... ;-)